Revolución Peruana: En 1968 el general Velasco asume la responsabilidad de la Nación

La Nación

«No se puede dejar de reconocer que las vías para un cambio social ordenado y legal en el Perú, parecía, en esos momentos, bloqueado por una oligarquía poderosa y poco preocupada en el futuro del país», apunta a la AFP el historiador Carlos Contreras.

Juan Velasco Alvarado (1910 – 1977). | Fuente: Nationaal Archief

Las tanquetas salieron a tomar el poder ese día de octubre de 1968. El golpe de Estado contra el gobierno democrático de Fernando Belaunde Terry, quien fue deportado, lo encabezó el general EP Juan Velasco Alvarado, quien permanecería en el poder de 1968 a 1975 (hubo una segunda fase de 1975-1980 con Francisco Morales Bermúdez).

Velasco impuso un gobierno de facto que pretendía cambios sociales, políticos y económicos de fondo. La propaganda oficial decía que era un gobierno “revolucionario”.

Un 3 de octubre de 1968, el general del Ejército trajo abajo el gobierno del arquitecto de Acción Popular

La madrugada del 3 de octubre de 1968 se inició un proceso que cambió radicalmente la historia del Perú. El general del Ejército Peruano, Juan Velasco Alvarado, encabezó el golpe de Estado que trajo abajo el gobierno del presidente Fernando Belaúnde Terry

El autodenominado Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada irrumpió el Estado de Derecho del Perú. Los militares tomaron las banderas del nacionalismo, iniciando con ello una dictadura que acabó con las libertades del individuo y nos llevó al camino del estatismo.

Un día antes, el 2 de octubre de 1968, el entonces presidente Fernando Belaúnde Terry tomó juramento, sin saberlo, al último gabinete de su primer gobierno. Ello tras el escándalo de la pérdida de la denominada “página 11” del contrato de La Brea y Pariñas que contenía el precio del barril de petróleo y que favorecería a la empresa transnacional International Petroleum Company en Talara.

Esto sumado a la crisis del gobierno que encabezaba Belaúnde, sin mayoría en el Congreso, con falta de capacidad para solucionar conflictos y la aparición de focos guerrilleros. A ello se suma que varios de sus ministros fueron censurados por el Parlamento, dominado por el APRA y la unión odriísta. Todo ello fue el caldo de cultivo para el golpe de Estado de 1968.

“Es el fracaso del arquitecto Belaúnde que prometió hacer los cambios de reforma, la nacionalización del petróleo, reforma del Estado.

LA PRIMERA EXPROPIACIÓN

El 9 de octubre de 1968, Velasco realizó su primera expropiación. Se basa en un acto nacionalista y toma los yacimientos petrolíferos de La Brea y Pariñas, además ordena la expulsión de la trasnacional International Petroleum Company.

“El Gobierno Revolucionario después de declarar la nulidad de la indigna acta de Talara y el lesivo contrato celebrado por el régimen que la Fuerza Armada ha depuesto (…) acaba de promulgar un decreto ley que ordena la inmediata expropiación de todo el complejo industrial de La Brea y Pariñas”, dijo Velasco Alvarado aquel 9 de octubre.

REFORMA AGRARIA

La revolución, palabras de esa época. El 24 de junio de 1969 anuncia la Reforma Agraria. El Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada expropia 2 millones de hectáreas y crea cooperativas agropecuarias para su administración.

“A partir de este 24 de junio el campesino del Perú será en verdad un ciudadano libre a quien la patria al fin le reconoce el derecho a los frutos de la tierra que trabaja y un lugar de justicia dentro de una ciudad (…) al hombre de la tierra podemos decir en alta voz y total libertad como Túpac Amaru: campesino el patrón no comerá más de tu pobreza”, dijo el general Velasco.

LAS CONSECUENCIAS

Aunque la Reforma Agraria produjo una profunda transformación de la realidad del campo, que permitió eliminar muchas de las causas de conflictos sociales, como lo sostiene ahora el Ministerio de Agricultura en su website, hubo efectos negativos:

a. Las empresas agrarias de producción de carácter asociativas no lograron el nivel de eficiencia deseado.
b. Ante el fracaso de las mencionadas empresas, la mayoría de ellas se han desintegrado, generándose un proceso masivo de parcelación individual en favor de los socios de estas empresas, lo que ha restado productividad y eficiencia a la explotación de las mismas.
c. Eliminación del mercado de tierras.
d. Descapitalización del campo
e. Parcelación y excesivo minifundismo.
f. Eliminación de las empresas privadas en el agro, lo que disminuyó la inversión en nuevas tecnologías.

Las expropiaciones se extendieron y las empresas estatales pasaron de poco más de una decena a más de 150. Nacionalizó la banca y los recursos mineros, estatizó la industria pesquera, entre otras medidas. El tamaño del Estado creció considerablemente y con ello la deuda interna se multiplicó por cinco y ocasionó pérdidas acumuladas de US$2,500 millones, según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

Cuando la cruda realidad comenzó a mostrar las imperfecciones de la dictadura, las opiniones comenzaron a ser apagadas con la expropiación de los medios de comunicación. En 1974, todos los medios escritos fueron confiscados y luego la televisión, bajo la Ley de Comunicaciones. 

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